Boom del e-Commerce: ¿cómo funciona realmente en América Latina?

Latinoamérica es la región del mundo en la que más creció el e-Commerce desde la pandemia a esta parte, de acuerdo con una investigación de iStock. En 2020, la aplicación de restricciones de movilidad por la pandemia de COVID-19 llevó a un auge sin precedentes de las ventas en línea, marcando un antes y un después en el mercado del comercio electrónico en los países de América Latina.

Sin embargo, la pandemia impuso que la transición del comercio físico al comercio electrónico sea todo menos amable, y en muchos países quedaron en evidencia los límites de la infraestructura que existen, incluso hoy, para verdaderamente aprovechar esta oportunidad. 

En muchos países los usuarios no cuentan con un buen acceso a internet, o bien el que tienen es de muy baja calidad. Incluso en países en los que sí hay acceso a internet en las grandes ciudades, todavía persisten brechas relevantes en las zonas rurales. 

A eso se suman los problemas a nivel de logística de la última milla, las barreras de acceso al mercado, las pocas competencias digitales tanto de los consumidores como de las empresas que ponen en marcha este tipo de espacios virtuales. Muchas empresas han creado plataformas espectaculares de comercio electrónico a nivel visual, pero que no son capaces de satisfacer la demanda de los clientes.

Este fenómeno es el que explica la gran cantidad de tiendas de e-commerce abandonadas o con una matriz gráfica pobre y a las que es difícil acceder.

Pese a todo lo anterior, el saldo es positivo. En los últimos dos años se han creado muchas oportunidades que perduran hasta hoy y que permiten que el e-commerce en Latinoamérica siga creciendo.

Según datos de Statista, en el primer semestre del 2022 se registraron compras por U$S 104 mil millones en la región, y entre los países más prósperos se encuentran Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú.

Una investigación de la misma fuente estableció que América Latina es el hogar de aproximadamente 300 millones de compradores digitales, una cifra que se prevé que crezca más del 20% de cara a 2025. También se espera que las ventas minoristas en línea en América Latina alcancen aproximadamente los 160.000 millones para 2025.

¿Cómo hacer para aprovechar lo que ya representa una gran oportunidad?

En la actualidad, desarrollar un e-commerce exitoso implica ni más ni menos que interpretar cuáles son las preocupaciones reales de los clientes y qué cosas les generan dolores de cabeza al momento de encargar productos por medio de una plataforma online.

Una de las claves es que las empresas sean conscientes de la importancia de cumplir con la entrega de los productos en tiempo y forma. En caso contrario, en vez de ofrecer una experiencia positiva, la misma será frustrante, generando una carga negativa hacia el e-commerce. La única manera de lograr esto, es contar con tecnología de vanguardia para la distribución y el almacenamiento, es decir, para el proceso logístico detrás del negocio. 

Otro elemento crucial es ofrecerle al cliente canales de contacto. Es muy importante intentar estar disponible para satisfacer las dudas, resolver los problemas y ayudar en una compra exitosa. Pero como en casi todos los aspectos del comercio, las acciones necesarias dependerán de quién sea el cliente y cuáles son sus hábitos. 

En línea con lo anterior, es fundamental que el cliente tenga una buena experiencia online. Lo ideal es que el sitio web sea navegable e intuitivo; un espacio donde sea fácil encontrar lo que se busca. Afortunadamente, en la actualidad existen herramientas para crear páginas web de manera sencilla, además de múltiples empresas que se pueden encargar de eso y hacerlo acorde a la identidad de la marca y sus necesidades. 

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